«He tenido la suerte de que mi novela Siberia se haya detenido en las manos de Rosina Iglesias, y así haber sido corregida y repasada por esta profesional de la corrección de textos. No se puede decir más de una persona que hace un buen trabajo a un precio justo y que, además, resulta que a medida que la conoces te cae mejor porque es una gran persona. Solo puedo recomendarla y compartirla como amiga».